el fango está en todos lados

¿Representatividad o idoneidad del Consejo Nacional de la Magistratura?

Publicado: 2017-08-15

De la designación de los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) depende en buena parte la preservación de la propiedad, la salud y la vida de los peruanos, así como el desarrollo del país. Esto se debe a que ellos nombran y fiscalizan a los jueces y fiscales que, según hagan o no su trabajo correctamente, contribuirán o no a la lucha contra la delincuencia. Así de grave es lo que está en juego en el debate en torno a la reforma de esa institución.  

Se dice y repite que la sociedad civil tiene que estar representada en el CNM. ¿Bajo qué criterio? ¿El de la representatividad o el de la idoneidad?

¿Podemos darnos el lujo de seguir dejando a la suerte de los resultados electorales en colegios profesionales y entre los decanos de las facultades de derecho de las universidades, la composición de buena parte del CNM?

En cuanto a los representantes del Ministerio Público y del Poder Judicial, ¿Podemos confiar plenamente en las elecciones que realiza la junta de fiscales supremos en su seno, si tenemos en mente que por esa instancia, más allá de que haya contado y cuente con profesionales destacados, pasan personajes como el ahora procesado Carlos Ramos Heredia y José Antonio Peláez, también cuestionado? ¿Podemos estar tranquilos si uno de los miembros del CNM es designado por la Corte Suprema, cuando se sabe que la corrupción también alcanza a esa instancia en mayor o menor grado? Eso es poner al gato de despensero y la propuesta de que todos los jueces y fiscales participen en los comicios no arregla nada. Ello, una vez más, más allá de que gran parte de los magistrados sean personas dedicadas a su misión con honestidad y profesionalismo.

Como se ha dicho, no hay sistema perfecto. Por eso es crucial el escrutinio de la opinión pública que solo se puede dar si es que a los medios les interesa poner en sus portadas y en sus pantallas el proceso de designación de los miembros del CNM. ¿Cuándo se produce algo así? Pues, cuando son políticos los que tienen que tomar la decisión. En ese caso, el escándalo está asegurado si es que pretenden nombrar o nombran a personajes cuestionados, como lo vimos con el episodio de la “repartija” que puso a los parlamentarios contra las cuerdas y los obligó a designar miembros del Tribunal Constitucional distintos de los que eligieron en un principio. Por supuesto, como han señalado varias voces, lo mejor sería que los nombramientos se hagan a partir de ternas de candidatos.

Por otro lado, si se quiere que de todos modos el Ministerio Público y el Poder Judicial, escojan cada uno a un integrante, pues que sean los titulares de ambas instituciones los encargados, y asuman así, personalmente, su responsabilidad ante la opinión pública por lo que decidan. Que sientan el peso de las miradas y de los reflectores sobre ellos.

En buena cuenta, tenemos que preguntarnos si es mejor la representatividad o la idoneidad como criterio de designación de los miembros de una institución de la que depende en buena parte de que podamos caminar tranquilos por las calles.


Escrito por

Francisco Belaunde Matossian

Analista político internacional. Panelista de programa TV Perú Mundo de Canal 7. Profesor universitario


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